lunes, 4 de julio de 2011

Ciudadano Kane (1941)

Existen películas que son imprescindibles para cualquier amante del buen cine, Ciudadano Kane es una de ellas. Considerada por la AFI como la mejor película de la historia del séptimo arte y no solo por esta asociación sino por miles de personas en todo el mundo, es ya un referente de calidad cinematográfica, mírese por donde se la mire. Hacer una reseña de este film es un trabajo durísimo, pero nunca se pierde la oportunidad de reseñar tan grande cinta.

Sinopsis: Un importante financiero estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en su fabuloso castillo de estilo oriental, Xanadú. La última palabra que pronuncia al expirar es ”Rosebud”. El país entero y la prensa en general quedan intrigados por saber el significado de esta palabra. Para descubrirlo, un grupo de periodistas se pone a investigar.


Orson Welles era aun un joven amante del cine cuando decidió realizar este film, sin imaginarse las repercusiones que el mismo generaría a lo largo de la historia. Ciudadano Kane revolucionó su generación, la concepción de cine en muchos aspectos. Ya me detendré a hablar de eso más adelante, pero ahora me enfocaré en la trama en sí.
¿Qué nos cuenta la historia? ¿Qué nos cuenta en sí? O mejor dicho ¿de qué sirve una historia que esté estéticamente perfecta pero que falla en su argumento? Obviamente es un desperdicio, pero Ciudadano Kane cuenta por estas virtudes conjuntas que la vuelven en un verdadero clásico imprescindible. Es la historia de Charles Foster Kane; nos narra la construcción de su imperio, sus desvaríos, sus amistades, sus romances, su vida en varios actos. Hay una conexión placentera entre su historia y el espectador, en ningún momento esa conexión se pierde, incluso desde la primera escena cuando aquella palabra tan famosa es pronunciada en el lecho de su muerte, desencadenando asi una investigación exhaustiva sobre el origen y el por qué de la misma, hasta el desenlace mismo cuando se vuelven a unir todas la piezas. Ciudadano Kane recapitula la insatisfacción de un hombre en medio de todo lo que tenía; muestra con un estilo magistral las etapas de la vida de una celebridad que lo consiguió todo, pero que se hundió al final de sus días.


Es una historia de conquista y sufrimiento; de supervivencia, de amor, pero un amor vagamente raído. El film se adentra mostrándonos cómo evoluciona el niño Charlie, a un joven soñador y muy inteligente, a un adulto y anciano que la vida le sonríe pero al que se siente indiferente; participamos de sus matrimonios, y es aquí donde encontramos un recurso propiamente ejecutado con maestría; Welles nos plantea un primer compromiso que nos toma por sorpresa, en ningún momento asistimos al momento en que se conocen Charles y Emily Monroe, no así con Susan Alexander, quien seria en primera instancia una especie de amante, y finalmente su gran y verdadero amor a quien destruyó por medio de sus obsesiones de conquistarlo todo. Esa evolución propia del personaje central contada por boca de sus conocidos y personas más allegadas está retratada de una forma excepcional (como aquella en donde vemos la subida y picada de la relación matrimonial de Kanes y su primera esposa en un flash de escenas contiguas, o los continuos titulares de los periódicos anunciando sobre los conciertos de su segunda esposa). Una de ellas, (la escena del descubrimiento del amorío entre Charles y Susan) es una especie de cláusula que nos permite indagar algo sobre esa persona que abandona todo por ¿evitar un chantaje? O ¿creerse autosuficiente? O ¿mantener vivo un creíble amor con su entonces amante? Difícil deducirlo a simple vista.

La película hace hincapié en esa frase y moraleja tan conocida de que “el dinero no lo compra todo”, pero no utilizando absurdas metáforas, sino con un estilo meticuloso, sobrio e inteligente. Pero además la película da ese planteamiento simbólico a la infancia, a esa infancia perdida que Kane no pudo vivir, su última palabra justamente da conocimiento a eso, pero no lo descubrimos sino a los últimos segundos de metraje, cuando ya parece que se ha dado todo por perdido (vaya, otro recurso utilizado con genialidad). La película puede plantearnos el hecho de que Charles F. Kane se convirtió en un hombre aun cuando no había disfrutado de su plena niñez, no había contemplado completamente el calor de su madre ni de su familia, sus ilusiones se habían cambiado prontamente a negocios, fue una realidad que le impusieron y que le marcó su existencia, llenándolo de curiosidad y tal vez interés en su inicio, pero de infelicidad al fin de sus días, terminando en la soledad de su imperio, rodeado solamente de sirvientes y sin el afecto necesario de sus más queridos.

Resulta todo este compendio argumental una innata demostración de cómo contar una historia con un ritmo preciso y una elegancia sensacional. Welles nos cuenta todo en los primeros minutos… TODO (en aquel reportaje que los periodistas realizan sobre el caso del fallecimiento de uno de los personajes más célebres de la ciudad), pero no llegamos a comprender prácticamente nada, y tan solo en el desenvolvimiento del mismo captamos la esencia de lo avistado. Welles juega con todos los recursos planteados antes, pero combinándolos de una manera justa y explícita, quedando uno simplemente deleitado ante lo que se presenta. ¿Qué decir de su guión? Uno de los mejores guiones logrados en la historia, llena de diálogos inteligentes, creíbles y precisos. Ni hablar de su fotografía que es simplemente espectacular, uno de los mejores trabajos en B/N jamás logrados, incluso mucho mejor que lo se presenta hoy en día, justificando todo lo demás con un apartado técnico que acompaña con justicia lo que se nos cuenta. Y sobre todo manifestar a ese joven estadounidense llamado Orson Welles y su ejecución como actor, director, guionista y productor. Una absoluta obra maestra. Incomparable film, un clásico indispensable. 8 nominaciones al Oscar y tan solo un premio, pero el tiempo ha hecho justicia colocando este film en lo más alto.

Mi nota: 10/10

"Parece que solo puedes tomar una decisión Charles,
y parece que ya la han tomado por ti"

sábado, 2 de julio de 2011

La gata sobre el tejado de zinc (1958)


Tennesse Williams fue un célebre dramaturgo estadounidense, entre sus obras más representativas -la mayoría llevada en primera instancia al teatro y luego al cine- tenemos: Un tranvía llamado deseo, el largo y cálido verano, dulce pájaro de juventud, entre otras; pero sin duda aquella que a juzgar por la crítica la que más sobresaltos y elogios recibió en sus inicios y aún continúa perdurando es “La gata sobre el tejado de zinc”, que posteriormente sería llevada al cine por Richard Broocks y el tiempo la convertiría en un clásico imprescindible y necesario. Empezamos este ciclo de cine clásico con una película que tras su visionado se coló en mi lista de películas favoritas de siempre.

Sinopsis.- La inminente muerte del anciano patriarca de una acomodada familia del Sur desencadena terribles tensiones entre sus herederos. Uno de sus hijos, Brick, indeciso y apático, se refugia en el alcohol y se muestra completamente indiferente ante la situación, pero Maggie, su mujer, no está dispuesta a contemplar impasible su destrucción. El otro, Gooper, al igual que su esposa, es ambicioso y oportunista.


Algo está caliente…


El film empieza mostrándonos un plano introductorio del personaje de Brick (Paul Newman), borracho, y tratando de saltar unas especias de vallas en lo que parece ser un pequeño estadio de algún colegio, luego este se tropieza, cae y se fractura su pierna. ¡Qué mejor manera de empezar! En el film hay muchas vertientes que son posibles de analizarlas palmo a palmo. En primer lugar tenemos la relación matrimonial entre Brick y Maggie (Elizabeth Taylor), una joven pareja que atraviesa una singular crisis, aquel alejamiento sentimental es notado fuertemente en sus primeros minutos; el director intenta mostrarnos aquel elemento tan importante del film de una manera muy sobria y portentosa. Las discusiones que ambos sostienen añaden la fuerza necesaria para comprender que algo no anda bien entre ambos, pero aquí florece la intriga porque no sabemos por qué están mal, solo lo intuimos, y esa intriga logra proyectarnos y llevarnos a mantenernos quietos ante lo que acontecerá.

El film indaga y muestra perfectamente la relación paternal entre Brick y su progenitor, lo mal que se han llevado, pero que en aquel día esa misma relación es restaurada milagrosamente. La película engalana muchos aspectos, nos habla sobre la mendacidad, esa forma de ver la miseria, la avaricia en la que la gente se revuelca (especialmente su hijo mayor y su esposa); hace hincapié en mostrarnos la historia de un joven atormentado por el pasado, pero que de alguna manera encuentra “redención” al final de la jornada, y son justamente esos errores del pasado en los que nace el conflicto principal. Las conversaciones constantes con su padre son el plato fuerte y jugoso de este film. Los giros argumentales que aquí se plantean están ejecutados con una tremenda precisión, y los constantes diálogos hacen aún más real las discusiones que se elaboran en la mansión.

Tambien se puede alegar a una posible “predilección” por parte del padre hacia Brick, pero más bien es una admiración de él hacia un hijo que busca lo que le gusta hacer y no es un robot que busca agradar a su padre (como le era su otro hijo, quien además está lleno de avaricia aun más su esposa).

La película indaga la necesidad de ser correspondido en el amor, es lo que Maggie le reclama a su marido, y este impotente y herido aún en su corazón la rechaza. Hay un alegato hacia la infertilidad, y lo mal que se veía en aquel tiempo. Además se supone que hay una especie de inclinación homosexual del personaje de Brick, el cual la censura de la época fue tajante y lo prohibió, aun así hay un halo significativo que se percibe en toda la trama sobre este asunto (refiriéndonos a la relación de singular trascendencia entre su amigo Scoty y Brick).

La gata sobre el tejado de zinc desafió muchas reglas para su época, es un film de altura, uno de los mejores dramas hechos sobre las complicaciones dentro de relaciones familiares, un hito sobre todo por la excelente química que manejaron sus protagonistas, un deslumbrante Paul Newman y una maravillosa Elizabeth Taylor. El primero (Newman) se entrega por completo a un personaje en extremo duro, difícil, con conflictos internos y una angustiante adicción y mente atormentada, fascinante personificación, de los mejores (por no decir el mejor) papel de Newman en toda su prolífica carrera. Por su parte Taylor logra catapultarse en este film de una manera gloriosa, interpretando a una esposa amante, astuta, perspicaz, dolorosa. Una recreación abrumadora y sensual además de todo. Burt Ives no se puede quedar atrás, su personaje es abordado con una verdadera proeza, fuerte, patriarca hastiado de la hipocrecía, que observa cómo sus descendientes batallan por su heredad. Excelente personificación. Igualmente de notables se encuentran Jack Carlson, Judith Anderson y Madeleine Sherwood, cada uno aportando credibilidad y así lograr una compenetración inteligente en todos los sentidos. Uno de los mejores repartos de la historia del cine.

Otra punto a destacar en su ritmo, brillante, no aburre ni cansa bajo ninguna circunstancia, el director se preocupó en presentarnos una película desafiante, intrigante y a la vez llena de muchas virtudes, como su ya mencionado elenco actoral. La recreación de aquella atmósfera tensa familiar es de aplausos.

La gata sobre el tejado de zinc es un constante ir y venir de emociones que marcan una trascendencia memorable y que se justifica con una elegancia en su resolución. Fascinantemente realista, implacable en sus escenas, revolucionaria en su temática, un clásico instantáneo e inolvidable; de visionado obligatorio, ya sea para contemplar una de las mejores interpretaciones de dos mitos del cine,(Newman-Taylor), o para sucumbirnos ante un drama que explora con magnetismo una tormentosa relación matrimonial y su desenlace tan brillante como esperanzador.

Mi nota: 10/10

-¿Tú sabes cómo me encuentro? Como una gata sobre un
tejado de zinc caliente recalentado por el sol...
-Pues salta del tejado Maggie ¡Salta! Los gatos saltan desde los
tejados sin hacerse daño... ¡Anda, salta!


viernes, 1 de julio de 2011

Julio: Mes de Cine Clásico.

Ha llegado Julio, uno de mis meses preferidos del año. Y es que en plena mitad del 2011 uno puede plantearse mirar muchas pelis que aun tiene guardada en su "larga" lista de pendientes, como es mi caso. Me considero un novato en el cine clásico; aun no he visto lo suficiente como para decir que soy un experto en cuanto al tema, pero de lo que he visto, estoy sencillamente encantado. No solo porque el cine clásico sea una etapa representativa en la historia del séptimo arte, si no porque verdaderamente posee grandes historias, que sencillamente calan en la profundidad de uno, historias que aún inclusive hoy vencen a otras que abordan temas con una superficialidad exhaustiva.
Sin más los quiero invitar a que sean parte de este pequeño homenaje al cine clásico en este mes. Desde Chaplin hasta Newman, pasando por Hitchcock y Ford: grandes éxitos y clásicos eternos.



Cronograma:

Julio 2: "La gata sobre el tejado de zinc"
Julio 4: "Ciudadano Kane"
Julio 6: "La ley del silencio"
Julio 8: "12 hombres en pugna"
Julio 10: "Vértigo"
Julio 12: "El chico"
Julio 14: "El buscavidas"
Julio 16: "Ladrón de bicicletas"
Julio 18: "La Señora Miniver"
Julio 20: "¡Qué verde era mi valle!"
Julio 22: "La ventana indiscreta"
Julio 24: "Rebelde sin causa"
Julio 26: "Casablanca"
Julio 28: "Metrópolis"
Julio 30: "Psicosis"
Julio 31: Especial "La jetée"

Os espero a todos por aquí :)

jueves, 23 de junio de 2011

Estación Central de Brasil.


En Estación Central de Brasil hay un despliegue de emociones encontradas que son difíciles de sacar de la cabeza al finalizar su visionado. Retrata perfectamente una especie de aventura de dos seres totalmente diferentes pero tan iguales a la vez, cada uno abandonado a lo suyo y buscando solución a los problemas que rodean sus vidas.
Dora (Fernanda Montenegro) es una ex-maestra que se gana la vida escribiendo cartas que los analfabetos le dictan para enviarselas a alún conocido, pariente o familiar; el tiempo y la vida la han vuelto en una mujer solitaria y en extremo dura. Cuando una cliente muere atropellada, Dora se hará cargo de su niño, sin saber que emprenderá un viaje de emociones que la harán reflexionar y encontrarse nuevamente con su ser.

El film denota superficialmente varios problemas sociales que si bien no son perceptibles a la vista, analizándolos profundamente caemos en cuenta en esta verdad. En primer lugar, desde el inicio se va marcando uno de los problemas que más afecta a los países subdesarrollados: el analfabetismo. Desde allí encontramos una especie de denuncia; Dora se gana la vida escribiendo cartas que los remitentes esperan que sean entregadas al correo, siendo esta ex maestra jueza absoluta de quien debe recibir o no tal carta. Se recrea la vulnerabilidad de las personas ante un mal que aqueja a un país completo (aunque seguramente los niveles de alfabetismo han subido después de una década), ellos ingenuos y esperanzados, mientras Dora rígida y aparentemente sin sentimientos.

Tras esto encontramos otros puntos más: el abuso, la explotación infantil, la miseria. Todos estos retratados de manera que aúnan eficazmente el viaje emocional que realizan estos dos seres. Dora tratando de ayudar a un niño que busca a su padre, mientras esta experimenta la sensación de fracaso, de impotencia, vive los recuerdos de una infancia y adolescencia donde la figura paternal brillaba por la ausencia. En Josué, Dora encuentra una compañía: ¿O no es acaso una metáfora de la vida? ¿No estamos todos los seres necesitados de alguien que acompañe nuestro peregrinar durante el ajetreo diario? ¿O no necesitamos de vez en cuando darnos una escapada que consiga recorrer nuestra alma y volver a pensar en el maravilloso o tortuoso ayer? ¿O no somos los seres humanos como náufragos buscando salir de la apatía que encontramos cuando nos topamos sin salida en una isla?
La soledad había carcomido el corazón de Dora, pero la personalidad de Josué, un niño de fuerte carácter que balancea su debilidad interior la hace zambullirse a un manantial de emociones y sensaciones que poco o nunca había tenido.

En Estación Central de Brasil se nos habla de un amor filial sin que este exista explícitamente; una historia de ternura de aparente rigidez, que goza de momentos de tristeza y otros de alegría. Un encuentro de dos seres extraviados en la vida, que buscan algo en común sin que lo sepan ambos. Una aventura retratada de una manera que logra ser inolvidable. Y es que a lo largo de mi vida me he topado con maravillosas historias que me dejan helado tocando mi corazón, y esta se ha sumado a esta selecta lista porque reboza de plenitud emocional y cinematográfica.
Y qué decir de Fernanda Montenegro, que está magistral interpretando a esta dura profesora, denotando una verosimilitud excelente en sus gestos, diálogos y expresiones; notable en su transformación de apático corazón a sensible espíritu (el Oscar de aquel año era suyo y no de esa Paltrow, que pese a que está bien en Shakespeare in Love, no llega a transmitir todo lo que transmite Montenegro en su personaje). Igual de notable está Vinicious de Oliveira, que muestra dulzura y coraje en su interpretación, una actuación infantil que es para elogiar.

Spoiler*** El film tiene uno de los desenlaces mejor logrados en el cine: Dora decide dejar a Josué a cargo de sus hermanos mientras amanece; ella toma el bus y escribe una carta que le dedicará a él. Mientras Josué corre velozmente tratando de descifrar su paradero, Dora expresa todas sus emociones en esa carta, esperando que Josué nunca la olvide, como según ella muchos lo han hecho. Sencillamente sublime***

Estación Central de Brasil tiene una magnífica dirección. Walter Selles aprovecha de manera eficaz su entorno, expresando satisfactoriamente esta historia. La música se luce; pese a cuantiosas repeticiones, su melodía se hace hueco en la mente y con todo logra ser precisa cada vez que entra a escena. Exepcional.
En resumidas cuentas, esta es una película altamente recomendable. Intachable en muchos aspectos, ampliamente disfrutable y con un toque sublime de amor maternal.

Cabe decir que la película fue nominada a dos premios Oscar: Mejor pelicula en lengua extranjera y mejor actriz principal, siendo vencida por La vida es Bella en la primera categoria y por Gwyneth Paltrow en la segunda.

martes, 21 de junio de 2011

Dos minicríticas: Código Fuente y X men: Primera generación.

Código Fuente


Nota: 6/10

Colter Stevens (Jake Gyllenhaal), es un soldado que forma parte de un programa experimental del gobierno para investigar un atentado terrorista, despierta en la piel de un viajero del tiempo cuya misión es vivir una y otra vez el atentado a un tren hasta que consiga averiguar quién es el culpable.
Con este planteamiento -que de por sí ya es muy atractivo- se presenta Código Fuente, un film de ciencia ficción de gran intensidad, narrado con un tacto justo y elaborado para entretener y emocionar y además llenar de muy buenos momentos la pantalla. La película mueve incansables piezas elaboradas meticulosamente con el objetivo principal de poder conocer el origen del atentado. Y tras esto se involucra en varios asuntos románticos y de los llamados "asuntos confidenciales de estado". La película indaga en los viajes en el tiempo y lo presenta como una alternativa jugosa que se puede utilizar para poder conseguir pistas eficaces sobre algún desastre, pero no plantea la posibilidad de cambiar las cosas escritas, o de altercar el pasado; pero pese a esto, el film permite mostrarnos el "qué pasaría" si cambio el rumbo de la cosas. Código Fuente nos plantea muchas interrogantes, y da pocas respuestas, hasta más de uno se sentirá confundido al terminar su visionado, y es precisamente por un desenlace que peca de facilón y que no está a la altura de lo presentado anteriormente. Las actuaciones están muy bien, en especial Gyllenhaal y Monaghan y sobre todo el contar con una edición notable hace que sea mucho más disfrutable el film.
Código fuente es un film con mucha adrenalina, intensamente narrado y que construye un argumento al que se le pudo haber sacado mucho más provecho, aunque no dudo de la trascendencia que seguramente tendrá en futuras generaciones.
En definitiva muy recomendable.

X men: Primera Generación.

Nota: 7/10

Qué bueno es ir a la sala de cine con pocas expectativas respecto a algún film y salir satisfecho totalmente tras dos horas de película. Eso me sucedió con X men: First Generation.
El film es la pre-cuela de la saga y nos muestra los orígenes de los mutantes y el cómo empezó todo. Básicamente nos plantea una relación de amistad que existió entre el profesor Xavier y Magneto, y el cómo se hicieron rivales.
Soy lo más franco posible y debo decir que la saga de X men siempre me pareció muy floja y que aportaba poco o nada a su género, pero no hay duda que con este film levantó cabeza portentosamente. La película es ampliamente disfrutable; desde el inicio va marcando territorio de buen cine y así trasciende al pasar los minutos; no es otra ñoñería barata que nos venden las productoras en los últimos años, este es entretenimiento fílmico del bueno. Posee un buen guión, un apartado técnico notable, una dirección sofisticada (Vaungh cada vez se luce más) y un elenco actoral que cumple a cabalidad en especial Michael Fassbender, interpretando a Magneto de manera brillante. Aquí encontraremos aspectos positivos, como la amistad (retratada entre Xavier y Magneto) la valentía (por parte de los mutantes, quienes asumen su "rol" en la sociedad) y la determinación (de luchar por los ideales que cada bando sostiene), justificados claro está con otros aspectos negativos, en especial el de la venganza. Son todos estos pequeños ángulos de guión lo que vuelven el film muy decente y entregado.
Esta grandiosa precuela es de lo mejor que he visto en lo que va del año, y créanme una producción de este tipo no es que me atraiga, pero X men: Firts Generation, lo hizo con creces.

miércoles, 15 de junio de 2011

TOP 10: Lo mejor del 2004

Un año de gran cine, les dejo mi top.

1.-) ETERNAL SUSHINE OF THE SPOTTLES MIND

"Fantástica obra. Original, maravillosa, emblemática, y única; una excelente muestra de un cine tan bello y rico en profundidad".


2.-) THE VILLAGE

"Un cuento sobre el miedo, una cinta poética que se construye con una supremacía excelsa. Fascinante realización, sorprendente desenlace. De lo mejor de Shyamalan"


3.-) FINDING NEVERLAND

"Una encantadora película, mágica y viva a la vez. Un referente sobre lo que es y no es posible. Preciosa su banda banda sonora".


4.-) LOS CORISTAS

"Maravillosa, graciosa e inteligente historia. Una connotación bastante notable entre cine y música. Enternece".


5.-) YESTERDAY


"Poderosa y poética. Una película dura y preciosa a la vez sobre la ignorancia, la pobreza y la discriminación por una realidad que se desconoce".


6.-) MACHUCA

"Emocionante y maravilloso retrato sobre un niño viviendo en una época complicada. Llama a la nostalgia y a la piedad. Inolvidable".


7.-) MILLION DOLLAR BABY

"Eastwood en estado puro. Gran cinta que se alzó con el Oscar a la mejor película. Sobre realidades imposibles, un film de acierto".


8.-) THE PASSION OF CHRIST

"Polémico, demoledor y angustiante film. Un lado mucho más realista del padecimiento de Jesucristo. Técnicamente maravillosa, moralmente inolvidable".


9.-) MARIA LLENA ERES DE GRACIA

"Retrata una dura realidad con una verosimilitud que anonada. Arriesgada pero con un resultado eficaz. Brillante Sandino Moreno".


10.-) 2046


"Poética y fantástica obra, rebosante de recursos líricos y cinematográficos que la hacen eficiente. Entre el romance y el drama, notable".

Las vuestras?

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