Nota: 9/10
Pequeñas voces es diferente a cualquier otro tipo de film. Es animado, sí, pero también es documental, y también fueron los mismos niños que narran el film los que hicieron los dibujos. Es la primera película colombiana en 3D y habla sobre una de las realidades más dolientes que hay en este latino país y de uno u otro sentido también se palpita en otras partes del mundo (con sus obvias diferencias, pero iguales causas).
La película empieza contándonos que más un millón de niños en toda Colombia han sido desplazados de sus hogares producto de la violencia (los enfrentamientos entre los guerrilleros, paramilitares y los del. Y son esos mismos niños los que cuentan sus testimonios vivos de lo que tuvieron que vivir y atravesar mientras existían esas batallas campales.
Puedo definir perfectamente el film como una propuesta arriesgada pero que logra salir airosa. Pequeñas voces se mueve entre la ternura y la tragedia; es una mirada escalofriante a los hechos acontecidos en un país donde una buena parte de la población vive con temor por los constantes combates entre grupos revolucionarios y los de control armado. Un film que guarda su postura sabiendo equilibrar la comedia con lo estremecedor, sin provocar en ningún momento manipulación o la sensiblería. El director consigue ese equilibrio logrando una armonía conjunta, cargándolo de mucha poesía, realidad y un toque reflexivo.
Son diferentes las historias que se narran en la película y somos participantes de los distintos puntos de vista que los niños cuentan. ***Está la niña (y familia) que pierde a su padre llevado por grupos paramilitares sin aun encontrar paradero; el niño que debe huir y dejar su vida en el campo por temor a ser seleccionado para participar de la guerrilla; el joven que es engañado y seducido por las FARC para luego ser parte de una batalla de la que debe ser parte pese a sus reniegos; y el muchacho que pierde partes de su cuerpo tras la explosión de una bomba cerca de su casa… Y así son muchas las historias que se ciernen en este pequeño pero potente documental. ***
Pero el film no solo se limita a mostrarnos la parte triste de todo el asunto. Hay muchos valores positivos que se narran y se destacan en medio de la tragedia, empezando por el amor desde diferentes apartados (el amor que siento un niño por sus mascotas al abandonarlas, el amor que siente una hija por su padre secuestrado por los paramilitares, el amor de una madre por su hijo que ansía el reencuentro pronto con él, etc.). Y al amor le añadimos la esperanza, y creo que con este valor la película hace un importante hincapié al finalizar el metraje. Como reza un refrán popular: la esperanza es lo último que se pierde, y tal parece que así fuera y ese es el mensaje que quiere presentar todo el film, que pese a todo el sufrimiento siempre habrá una victoria hacia el final. ¿Qué hay final feliz? Pues sí, qué podemos esperar de un film animado contado por niños. Su inocencia es plasmada en cada diálogo, su veracidad se siente en la narración, su autenticidad no queda en tela de duda. Una película para atesorar.
Es interesante conocer que el director solo buscó el testimonio de niños y no de adultos (de lo contrario el título Pequeñas Voces no tendría mucho sentido). Muchos han criticado esto, diciendo que el director busca sensibilizar al espectador con las historias de estos niños (lo cual en lo personal no ocurre, más bien estremece el impacto de lo presentado, y conmueve pero no de manera estratosférica). Pero eso se puede refutar claramente ¿cuándo se ha hecho un film de tales características? ¿Cuándo los niños han narrado su personal historia de una tragedia? Es más, no hay diálogos de los personajes de la película. Creo que si hubiera presencia de adultos el film no tendría ese cierto magnetismo que consigue atrapar. Creo que por primera vez dejaron que los más pequeños narren sus hechos, ya que constantemente los más grandes lo han hecho a la largo de la historia; y ese es el encanto del film, sentirse identificado con lo que ellos nos cuentan.
Y hablando técnicamente ¿qué puedo decir? Me encanta el diseño de los dibujos, me encanta que no sean perfectos, así logran añadir una especie de fantasía a lo presentado. El sonido es preciso y la musicalización es perfecta, y justo es esa música la que hace que el documental tome un aire poético e intensifique esa razón de esperanza de la que comenté un poco más arriba.
Yo creo que duramente le podremos encontrar alguna falla. A algunos les gustará más, a otros menos; pero no podemos negar que es una película atrevida pero que funciona y transmite ese temor que los niños del film sienten o sintieron alguna vez.
Muy recomendada.
Pueden visitar este post y muchos más en MARATHON BLOGGERS














































